
El tema fue incluso más kafkiano, ojo al último de la lista

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Así a bote pronto he pensado que nos estabas vacilandoAres escribió:eso me recuerda una historia de dos soldados coreanos capturados por los japos enrolados en su ejercito, fueron luego capturados por los rusos, que también los enrolaron, vueltos a capturar por los alemanes y vueltos otra vez a enrolar en sus filas donde fueron capturados por los americanos que al finalizar la guerra los devolvieron a corea.
Flipante flipante, desconocía la historia y realmente no puede ser mas barroca como bien comentasTELVM escribió:No veo factible liarla mucho más barroca que eso.
http://delamarylosbarcos.wordpress.com/ ... ble-error/“POLYCOMMANDER”: UN CASO DE INEXPLICABLE ERROR
Alarma en Ferrol al varar un carguero a la entrada de la ría
El carguero Anna, con bandera de Gibraltar, embarrancó contra la costa de la parroquia de San Felipe, en la ría de Ferrol, y permaneció varado durante algo más de dos horas y media. Un fallo en el servomotor parece ser la causa del accidente, registrado en torno a las 15.35 horas de ayer. «Es un problema mecánico, el timón se bloquea y el barco pierde el rumbo; se intenta dar máquina hacia atrás, pero, con la inercia que lleva, se necesitaría mucha distancia... y se quedó encallado de proa», explican fuentes consultadas por este periódico.
El buque, de cien metros de eslora, se dirigía al puerto de Ferrol para cargar palas y otras piezas de aerogeneradores cuando se produjo el percance. Salvamento Marítimo de A Coruña coordinó el operativo dispuesto para intentar reflotar el barco, en el que intervinieron dos remolcadores de la ría de Ferrol, el Ibaizabal Cinco y el Hocho, además de la lancha Salvamar Mirfak, con base en el puerto coruñés. El carguero permaneció varado -«entre el lugar de Louridal y Las Anclas, en la parroquia de San Felipe, muy cerca ya de San Cristóbal», precisó un vecino de la zona- hasta las 18.05 horas cuando, «de manera muy suave», según quienes siguieron de cerca la maniobra, consiguió reanudar la marcha.
En un principio estaba previsto esperar a la pleamar para sacar el buque a flote, pero no fue necesario. De hecho, se logró en bajamar. El trabajo se centró en el interior, «para deslastrar la proa», vaciando tanques de agua situados en la parte delantera y trasladándola a otros ubicados en popa para salvar así la falta de calado. El barco atracó, poco después, en el muelle Fernández Ladreda. Se desconoce el alcance de los daños sufridos en el casco, que deberán evaluar buzos profesionales.
Algunos lugareños aseguran que la economía del lugar floreció sorprendentemente durante algunos meses. Otra versión de la historia (tal vez sobre este avión, quizá sobre algún otro) asegura que los muchachos del pueblo arramplaron con los misteriosos paquetes de polvo blanco que contenía el avión y lo utilizaron para pintar las líneas de la cancha de béisbol. Se dice que el equipo local, Los Relámpagos, jugaron a partir de entonces como auténticas centellas.